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El gluten en bodas, bautizos y comuniones

Abril, mayo y junio son, por excelencia, los meses en los que más eventos solemos tener. Con el buen tiempo se suceden las celebraciones y las con sabidas "BBC": bodas, bautizos y comuniones. Son ocasiones muy especiales, con un código de etiqueta un poquito más formal y en los que básicamente se tira la casa por la ventana. En este contexto, no podemos pasar por alto que entre los invitados habrá algunos que necesiten menús con restricciones alimentarias y hoy vamos a ver cómo es igual de se viable atenderlos.

La organización

La mayor ventaja con la que contamos es con que el menú viene pactado de antemano: es decir, esta es nuestra mejor oportunidad para ser previsores. Con la antelación suficiente, lo primero que deberemos hacer es comentar la situación con los organizadores con total naturalidad: queremos acompañarles en este día tan especial y les agradeceremos que nos tengan en cuenta. Pensad que cualquiera que tenga que organizar un evento de estas características tiene miles de detalles en los que reparar, así que aseguraos bien sin ser pesados y no deis por sentado nada.

Lo ideal es que el menú restrictivo sea equivalente al común y precisamente para eso nos vendrá tan bien la previsión. Hablad con los organizadores y ayudadles a proponer al restaurante la opción que os van a ofrecer. En los menús que se ofrecen a los adultos, es muy posible que buena parte de los platos sean sin gluten por naturaleza. Lo más delicado serán frecuentemente las salsas y que haya algún canapé sobre pan o algún hojaldre.

En mi vida celíaca yo solo he tenido la oportunidad de acudir a tres bodas: las dos primeras fueron hace 7 y 6 años y la última hace dos. En las dos primeras se casaban unos amigos y, en aquel momento, aunque comí muy bien, entendí que si a alguien le ponían un canapé sobre pan, yo me tendría que comer uno que viniera sin pan. Hoy en día esto es algo que tenemos bastante superado, tanto por la oferta de productos específicos sin gluten como por los productos que tenemos a nuestro alcance que nos ayudan a evitar la contaminación cruzada.

Aquí viene el mejor consejo que os voy a dar en esta entrada: echadle una mano a los organizadores con vuestra comida. Si queréis comer un pan rico, decidles cuáles son los mejores del mercado y dónde comprarlos. Si el pan necesita horneado o tostado, aseguraos de que tengan a su disposición las bolsitas de tostadora, la bolsa para pan, la lámina de horno y la bolsa de pizza de Kit Nature. Pensad que cuanto más les facilitéis la tarea, más fácil les resultará comunicárselo al restaurante.

El restaurante

La tercera boda a la que fui fue la de mi padre. Entre los asistentes éramos cuatro celíacas (una de ellas, la novia) y una vegetariana. Desde luego, que las cinco fuéramos famila ayudó y mucho, pero quiero compartir con vosotros aquellas cosas que hicieron que el servicio se desarrollara con normalidad, tanto para el restaurante como para nosotras.

Primero tuvimos un aperitivo en la terraza, más distendido, en el que los camareros pasaban con bandejas de comida de todo tipo. Los novios se habían encargado, por supuesto, de que el restaurante fuera a tener opciones seguras para nosotras. Además de montar el menú, fueron los novios quienes habían traído picos y panes les habían dado instrucciones de cómo manipularlos para evitar la contaminación cruzada.

Nada más llegar al aperitivo, se nos identificó a las celíacas ante los camareros y en todo momento estuvieron pendientes de quiénes éramos y nos traían todo tipo de aperitivos aparte. También nos pusieron unos cuencos con los picos sin gluten que eran solo para nosotras. Incluso se aseguraban de que no fuera a haber algún error y estuviéramos comiendo algún aperitivo que no se había identificado como sin gluten. Todo lo que picamos era igual o prácticamente igual que las versiones con gluten: solo en algunos casos hubo que quitar algún ingrediente para que fuera apto para nosotras.

A la hora de la comida el desarrollo fue prácticamente igual: estábamos perfectamente identificadas en nuestras respectivas mesas y cada plato que nos servían se nos aseguraba que era sin gluten. En este caso, la tarta fue sin gluten para todos por razones obvias, pero no suele ser lo habitual. A la hora de hablar sobre el menú con el restaurante, es muy sencillo darles opciones de qué postres y dónde los pueden comprar aptos para celíacos. La oferta variará mucho de una ciudad a otra: habrá casos en los que haya alguna pastelería local exclusiva con gluten y, en otros, tocará tirar de postres más industriales. El caso es que tenemos herramientas de sobra para cortar con esa tradición de despreocuparse del postre celíaco.

Dependiendo del local elegido, el mayor de los problemas puede ser la contaminación cruzada y esto, una vez más, se resuelve con previsión. De entrada, hay muchas cosas que se pueden dejar preparadas antes de que empiece el servicio y que facilitarán muchísimo todo cuando hay cientos de invitados a los que dar de comer. Y, por supuesto, en el caso de que el restaurante no tenga ya conocimientos de cómo cocinar sin gluten, es importante dar con tiempo ciertas nociones básicas de cosas que tener en cuenta. 

Cuando yo tuve aquellas bodas hace unos años, les envié a los novios un correo muy escueto con estas nociones y ellos se lo hicieron llegar al restaurante. En Singlutenismo tenéis recogido lo esencial a la hora de evitar la contaminación cruzada e incluso algún descargable que les podréis ofrecer. También será importante que todo esto lo adaptéis al menú que os vayan a ofrecer.

Los niños

Ya sabéis que en estos eventos se tiene por costumbre ofrecer unos menús infantiles basados en pasta, pizza, hamburguesas y otras opciones que tradicionalmente son con gluten. Como decía antes, por suerte hoy en día es muy fácil ofrecer cualquiera de estas opciones en su versión sin gluten, pero de nuevo la manipulación será crucial. Será imprescindible trasladar al restaurante la importancia de que no haya problemas con el horneado (y que tienen a su disposición unas bolsas para hornear pizzas la mar de majas) y que, si en la tostadora se tuesta pan con gluten, deberán meter el sin gluten en unas bolsas que eviten la contaminación cruzada

Además, para cualquier cosa que se haga a la plancha, habrá que tener cuidado de que no está contaminada. Ya sabéis que es habitual tostar los panes de hamburguesa directamente en la plancha. Por suerte, tenemos a nuestra disposición unas láminas especiales para barbacoa que, al ser más gruesas que las tradicionales de horno, se pueden poner sobre la plancha y así evitamos la contaminación cruzada en ella.

 

¡A disfrutar!

Lo más importante es que no nos perdamos ningún evento por el hecho de tener alguna restricción alimentaria, y mucho menos si estamos hablando de celebraciones tan singulares. Por supuesto todo requiere un poquito de esfuerzo por nuestra parte, y ojalá no tuviera que ser así, pero prefiero quedarme con lo bonito que es disfrutar y celebrar con nuestros seres queridos, aún cuando tengamos que haber estado allanando el terreno antes. Al final, los recuerdos que quedan son esos: los buenos momentos compartidos.


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  • Yolanda Santiago en

    Es una triste realidad,gracias por tus informes así podemos tomar acciones favorables para nosotros y que las puedan tomar en cuenta por nuestra salud y así no perder celebrar actividades familiares y otros.Muy buena ayuda.DTB buen día.


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