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Cómo preparar un viaje bueno, bonito, barato y sin gluten

Si soy tan experta a la hora de preparar un viaje sin gluten es porque la inmensa mayoría de las veces he tenido que viajar con bajo presupuesto. Cuando viajas con un buen presupuesto, te puedes permitir una agencia de viajes especializada que te encuentre un hotel con pensión completa o con todo incluido en el que no tengas que preocuparte de lo más mínimo a la hora de pensar en tus vacaciones.

Lo cierto es que mi caso nunca ha sido este. Como mucho, he tenido la suerte de visitar a familiares que también lo tenían todo controlado y ya imaginaréis que eso es como estar en casa. Entras, sales, compras, cocinas y campas a tus anchas. Por lo demás, el resto de las veces o viajaba con un bajo presupuesto o no viajaba. Y, como a inquieta no me gana nadie, hoy os traigo unos consejos sobre cómo organizarnos un viaje sin gluten sin dejarnos el presupuesto de medio año en él.

Andorra

Transportes baratos

Por supuesto, el transporte que elijamos dependerá directamente del destino al que vayamos, pero tanto por tierra como por aire tenemos varias formas de ingeniárnoslas para gastar menos dinero e incluso encontrar chollazos.

De entrada, la mayoría de las compañías de transporte tienen programas de fidelización que nos permiten ahorrarnos un pequeño porcentaje en los billetes si compramos directamente en su web. Básicamente, nos tenemos que hacer una cuenta de usuario en la web de la compañía correspondiente y hacer la compra siempre de esta manera. Habrá veces en las que no consigamos descuentos en los billetes, sino que acumulemos puntos que podamos canjear más adelante por billetes. ¡Os sorprendería cuánto se puede rascar con esta opción tan sencilla! Y, por supuesto, no perdáis de vista los billetes anticipados a precios mucho más baratos y las ofertas flash.

Si ya nos vamos a sistemas más novedosos e interesantes, podemos encontrar verdaderos chollos en nuevos modelos de negocio que trabajan con vuelos baratos.

El primero de ellos se llama Ahora vuelvo, mamá y es un sistema basado en vuelos de ida y vuelta en el mismo día. Por ahora, los aeropuertos de origen son seis: Madrid, Barcelona, Palma, Sevilla, Valencia y Bilbao. Empezaron solamente con Madrid y Barcelona y ya veis que van ampliando las opciones poco a poco. Básicamente, la ida se hace en el primer vuelo del día y la vuelta en el último. Hay varios destinos disponibles por Europa y también dentro de España y según la disponibilidad de fechas el precio puede variar un poco. En algunos de ellos, además, te ofrecen contratar el transporte desde el aeropuerto a la ciudad en tu destino y vuelta para que no tengas que preocuparte por buscarte el desplazamiento allí. Esta opción es ideal para esos días sueltos que se nos quedan en la agenda, para ir a visitar velozmente a algún amigo que tampoco tenga mucha disponibilidad e incluso para darse un homenaje exprés.

Por otro lado, Airhopping nos permite visitar varios destinos en un solo viaje y a un precio muy económico. Esta plataforma te permite viajar tanto por Europa como por América. El proceso es muy sencillo: eliges tus destinos por orden y la plataforma te va enseñando cuánto te cuesta añadir un destino más. ¡A veces incluso te resta dinero! Finalmente, Airhopping te pregunta si quieres contratar también el alojamiento con ellos y te da las mejores opciones disponibles. Puedes echarle un ojo a los hoteles que te ofrece, qué servicios tienen y buscar en otras plataformas las opiniones de los clientes anteriores.

Para viajes por carretera dentro de España, ya sabréis que el más conocido es BlaBlaCar. Tenedlo en cuenta no solo a la hora de buscar maneras de llegar a vuestro destino, sino también cuando seáis vosotros los conductores. Si tenéis asientos libres en el coche, podréis publicar vuestro próximo viaje para que alguien aproveche todo o parte de vuestro trayecto. De esta manera, os ayudarán a sufragar los gastos del viaje y ahorraréis en contaminación atmosférica. Lo mejor es que podréis ver las reseñas de otros usuarios para haceros una idea de si son gente de confianza antes de viajar con ellos.

Desayuno en casa

Alojarse por un módico precio

A menos que os hayáis ido de Erasmus hace poquito y hayáis sido los reyes de la fiesta o, por el contrario, tengáis a la familia desperdigada por medio mundo (como yo), la mayoría de las veces tocará pagar por pasar la noche en los destinos, así que tomad nota de estas ideas más allá del Airbnb que tanto se ha desvirtuado últimamente en algunas ciudades.

Recordad que hay clásicos que nunca mueren. Los albergues de mochileros y los apartamentos siguen funcionando, especialmente si queremos ahorrarnos dinero en comer por ahí  (como veremos más adelante). Si viajáis con un grupo de amigos un poco grande, por muy poquito podréis tener una habitación con literas entera para vosotros. En algunos de estos albergues también hay habitaciones privadas para dos personas que, obviamente, resultan un poco más caras pero que hacen un buen papel. Además, algunas residencias de estudiantes también ofrecen habitaciones por días a un precio más que razonable.

Si cuando os vais de viaje vuestra casa queda vacía, podéis hacer un intercambio de casas a través de Home Exchange. Esta plataforma, como todas aquellas que trabajan en economía colaborativa, se basa en la confianza. En esencia, cambiáis vuestra casa con un desconocido por 10€ por noche. En la página de Home Exchange explican con todo lujo de detalles por qué este sistema es legal (incluso si vivimos de alquiler) y seguro. Entre otras cosas, ambas partes del intercambio cuentan con una fianza de 500€. Es un dinero que autorizamos a cobrar en nuestra cuenta en caso de que haya algún problema (y que, por supuesto, podemos reclamar al invitado si lo necesitamos) pero que no se cobra hasta que esto pase. Lo más interesante de esto es que permite alojarse en lugares que de otra manera serían completamente inaccesibles. También podéis almacenar crédito cuando le dejáis a alguien vuestra casa pero no os alojáis en la suya. Luego podréis usar ese crédito para alojaros en casas de otras personas sin necesidad de dejar la vuestra.

El último sistema de alojamiento basado en la confianza es el Couchsurfing. Consiste en ceder un lugar en el que dormir en vuestra casa (un sofá o una cama) y hacer lo mismo cuando viajéis por ahí. Quienes lo usan habitualmente destacan sobre todas las cosas la gente que se conoce en el camino. No se trata de un lugar al que ir y soltar las cosas, sino que la idea es conocer a nuestro anfitrión y darle la bienvenida a aquellos que lleguen a nuestra casa. Además, si no tenemos un lugar en el que alojar a alguien, podemos ganar puntos organizando eventos y visitas guiadas en nuestra ciudad que nos permitan usarlos como crédito cuando queramos viajar. Desde luego, esta es la opción más económica y la que más pone en contacto las realidades de sus participantes. Si lo que más os gusta de conocer mundo no son las playas paradisíacas y los monumentos, sino vivir como un lugareño, este sistema os encantará.

Comer sin gluten por el mundo sin arruinarse y sin contaminarse

Las personas que no tienen restricciones alimentarias por motivos de salud tienen la suerte de poder comer barato en bares con menú del día y puestos callejeros. Si nosotros ya tenemos restringidos los lugares en los que podemos comer, más aún si tenemos que cuidar el bolsillo. Esto no quita que no podáis daros un capricho algún día y tirar la casa por la ventana saliendo a cenar.

Para estos casos, yo soy de las que piensan que me dedicaré a disfrutar de todo lo que compone un viaje más allá de su gastronomía. Desde luego, me encanta probar la gastronomía de allá adonde voy, pero cuando por motivos de seguridad y, además, económicos no me es posible, no permito que eso detenga mi viaje.

Ya habéis visto que hemos elegido un alojamiento en el que podamos cocinar, ¿no? Pues ha llegado la hora de tener preparados los utensilios básicos que nos tendremos que llevar para cocinar sin gluten. Ya sabéis que en estos alojamientos suele haber de todo: la idea es que la gente pueda hacer uso de la cocina sin llevar detrás toda la vajilla, pero habrá algún que otro utensilio que sea poroso y que, por lo tanto, no podamos llevar. También necesitaremos alguna que otra ayuda básica para evitar la contaminación cruzada en aquellos electrodomésticos que estén contaminados, así que tomad nota:

  • Uno o dos tápers por singlutenista: cocinar en el alojamiento a primera hora de la mañana y llevarse la comida en el táper es una manera fantástica de asegurarnos la comida de mediodía y ahorrar un buen dinero. Podéis llevar un par de ellos, de tal forma que sean diferentes y nos valgan para dos tipos de comidas distintas.
  • Tabla de cortar: este es el utensilio de madera por excelencia que nos solemos encontrar en los alojamientos. Huid de ella y llevaos una de un material no poroso. Las hay relativamente pequeñas, que para los viajes son muy prácticas.
  • Espátula de plástico o silicona: otra cosa que campa a sus anchas por las cocinas del mundo son las cucharas de madera. Mejor llevaos vuestras espátulas resistentes al calor de materiales no porosos, que también ocupan poco y son garantía de seguridad.
  • Pack viajero Kit Nature: este pack se compone de tres bolsas para la tostadora, un portabolsas y una bolsa de bocadillo. Lo tiene todo del imprescindible para viajes: tanto para tostar en el alojamiento como para pedir que os tuesten un sandwich que llevéis encima, son la mejor opción.
  • Bolsa para pizza Kit Nature: si en el lugar al que viajáis se encuentran fácilmente pizzas en el supermercado y el alojamiento cuenta con horno, que no os falte vuestra bolsa para pizza. Os solucionará una cena tras un día agotador haciendo turismo.
  • Set básico de cubiertos: un cuchillo, un tenedor, una cuchara grande y una cuchara pequeña son básicos para poder llevarlos encima y comer en cualquier lugar. También podríais llevar los del alojamiento, pero corréis el peligro de olvidar dejarlos en la cocina al volver a casa y no tendréis nada para el viaje. Tened cuidado con el filo de los cubiertos si solo viajáis con equipaje de mano en avión. Hay cubiertos de plástico reutilizables que no son afilados y no suponen un peligro para la seguridad del transporte. Si, además, os lleváis vuestra pajita metálica para evitar el consumo de plásticos monoúso, ¡aún mejor!

En cuanto a comida, llevad lo mínimo imprescindible que o bien no podréis conseguir en destino u os saldría allí mucho más caro. Si, por ejemplo, sois de desayunar tostadas, llevaos un paquete de vuestro pan favorito. Sed previsores: contad las comidas que vais a hacer y organizáoslas un poquito para tener una idea de qué os tendréis que llevar y qué podéis comprar allí. Recordad que los mercados de productos frescos suelen ser las opciones más baratas. Informaos de los días de apertura y horarios de los supermercados que tengáis cerca y ¡ya estáis listos para despegar!

Preparaos ya para el verano

Con motivo de los viajes venideros, Kit Nature me ha dado un código de descuento para todos vosotros que estará activo hasta el domingo 16 a las 23:59. Al hacer vuestro pedido en su web, escribid yosoysinglutenista en el campo del código de descuento que aparece al tramitar el pedido y tendréis un 15% de descuento en vuestro paquete!


Dany Faccio

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